lunes, 21 de enero de 2008

FOUTAISES



Foutaises
Jean-Pierre Jeunet, 1989.

domingo, 13 de enero de 2008

VISITA A KHAZAD-DÛM

Hay días en los que me siento tranquilamente a moler café, pongo a hervir el agua y lleno el termo para el camino. En la mochila llevo también lembas, pues el camino será largo y entre montañas. Y poco más necesito, pues los que alguna vez hayáis estado allí, ya sabéis que una vez dentro de la Cámara de Mazarbul la hospitalidad está presente en cada recoveco de esas paredes de roca dura. Dejas la mochila y el abrigo a un lado y buscas tu rincón entre libros y mapas y escritos y papeles garabateados. Y ya no necesitas nada más.
Hoy hace un año que abrió sus puertas, aunque yo empecé a frecuentarla un poco más tarde. Al principio me colaba allí dentro discretamente con mi taza de café y la mirada perdida en sus detalles, sin dejar rastro de mi paso y apenas sin saludar, no por descortesía más por falta de iniciativa. Un día la iniciativa, como todo en esta vida, más que llegar, se apareció ante mí, y el Enano que custodia la Cámara empezó a hablar conmigo como si no fuera la primera vez, como si sólo fuéramos amigos desconocidos aun. Un gran tipo, este Barak.
Y empecé a sentirme como en casa y a entrar con más frecuencia en sus salones. Y empecé también a saludar a los habituales, a los parroquianos, y a comentar todo lo comentable, sin el más mínimo pudor, pues cualquier aportación a la Cámara es siempre bienvenida y hasta los Elfos somos bien recibidos.

Ahora aquel Enano se acerca a veces a mi humilde Café y compartimos conversación entre jarras de cerveza (porque no sólo de café se vive) siempre sentados en la misma mesa. Y a veces, cuando nadie nos oye, evocamos aquellos tiempos en los que los Hombres no estaban tan locos.

Si queréis acercaros, bastará con que toméis el camino a Moria y habléis frente a su puerta oeste. Pedo mellon a minno. Una vez dentro, en el corredor del séptimo nivel del ala norte buscad la sala vigésimo primera. Allí la encontraréis. Y, por favor, no olvidéis saludar a Barak de mi parte.

Por muchos años de Cámara.

martes, 8 de enero de 2008

CANIJO, AHORA TE TOCA A TI

Después del humo negro...

hay que ser valiente y despertar,

y vivir, como vive la gente,

hay que ser valiente amigo...

yo tengo que volar!!

No, yo no puedo quedarme aquí,

si tú quieres quédate tú,

esta vida no es para mí...

yo quiero vivir...

con amor,

con mi gente abajito del sol,

con las olas y al amanacer,

como un niño jugando otra veeeeeeez...

sin parar de correeeeeer!





Después (El verde rebelde vuelve, 2005)

Los Delinqüentes y Bebe




Me levanto cantando porque hoy será mejor que ayer, ¿verdad? Y habrá gente por las calles y los quinceañeros no se retarán en el autobús para ver quien tiene la canción más horrible en su móvil-última-generación.

Y saldrá el solecito... pa' ti, pa' mí, pa' todos.

viernes, 4 de enero de 2008

VISITAS A DOMICILIO


El destino suele estar a la vuelta de la esquina. Como si fuese un chorizo, una furcia o un vendedor de lotería: sus tres encarnaciones más socorridas. Pero lo que no hace es visitas a domicilio. Hay que ir a por él.

- La sombra del viento -
Carlos Ruíz Zafón




Foto: Kristinehamn, Sverige. Noviembre 2007.

jueves, 20 de diciembre de 2007

RELOJES DE ARENA

El niño de los ojos de agua era feliz haciendo relojes de arena. Él no usaba reloj porque decía que así se sentía más libre, pero no por ello ignoraba la importancia del tiempo. "Y es que al fin y al cabo, llevemos o no reloj, a todos nos acaba por afectar el tiempo", solía contestar. Por eso hacía relojes donde la arena caía en un suspiro y el tiempo pasaba rápido para olvidar desamores, y otros donde caía despacito, despacito, y hacía de los segundos horas para no perder detalle de los buenos momentos, de los momentos felices. De la dicha.
Pero si le hubieran preguntado, el niño de los ojos del agua hubiera dicho que quería ser pirata. Era feliz haciendo relojes de arena, pero soñaba con barcos.




Foto: Barco pirata amarrado a la orilla del Mälaren.
Stockholm, noviembre 2007.

lunes, 17 de diciembre de 2007

FISH 90



Cortometraje premiado en el Festival de Berlín 2
007.



jueves, 13 de diciembre de 2007

FLORES COMO TABERNAS


"¿Qué hai, Pardal? Espero que este ano poidamos ver por fin a lingua das bolboretas".


O mestre agardaba desde había tempo que lle enviaran un microscopio aos da Instrucción pública. Tanto nos falaba de cómo se agrandaban as cousas miúdas é invisibles por aquel aparato que os nenos chegabamos a velas de verdade, como se as súas verbas entusiastas tiveran o efecto de poderosas lentes.


"A lingua da bolboreta é unha trompa enroscada como un resorte de reloxo. Se hai unha flor que a atrae, desenrólaa e métea no cáliz para zugar. Cando levades o dedo humedecido a un tarro de azucre, ¿a que sentides xa o doce na boca como se a xema fora a punta da lingua? Pois así é a lingua da bolboreta".


E entón todos tíñamos envexa das bolboretas. Que marabilla. Ir polo mundo voando, con eses traxes de festa, e parar en flores como tabernas con bocois cheos de xarope!



A lingua das bolboretas, Manuel Rivas.
Conto que forma parte de ¿Que me queres, amor? (1995)

sábado, 24 de noviembre de 2007

KNÄCKEBRÖD

Viajas.
Y aprendes y conoces.
Y aprendes cómo empezar a conocer.
A mí lo que más me gusta de viajar es hablar con la gente, que viene a ser lo que más me gusta también cuando no estoy viajando. Ese intercambio de preguntas sobre los respectivos lugares de procedencia. Música, costumbres, historia, idioma. Y las que vienen a ser a título personal. ¿Qué haces?, ¿Por dónde te mueves?, ¿Qué sueñas?, ¿Qué libro estás leyendo?, ¿Sabes qué película vi ayer?
Hacerte un hueco, ser parte del lugar en el que estás, sea por el tiempo que sea. Y quedarte con las ganas, claro. Porque si te quedas con las ganas de más siempre estará la posibilidad de volver y seguir mezclándote.
Yo he tenido mucha suerte, porque allá donde he ido siempre me he quedado con la ganas. Y porque durante el tiempo que estuve de viaje, o de pasada, o me quedé un ratito, iba caminando con los ojos y los oídos bien abiertos, para no perderme nada. Aunque eso, por otro lado, se traduce también en tener un pie en cada puerto y en lo difícil que es sobrellevarlo cuando existen muchos puertos y sólo tienes dos pies. Aquel corazón hecho de pedazos del que ya hablamos una vez.
En Kristinehamn las casas son de colores. No, Andreas, en Castellón las casas no son de colores como en los pueblitos mexicanos. Y aunque el termómetro marca menos algunos grados, te abrigas bien y el frío no se te mete en los huesos. Es una ciudad tranquila que vive a orillas del Vänern, el lago más grande de Suecia. Una ciudad ideal para sentarte a tomar té o abrir un vinito en casa y que por las mañanas suena a Andreas moliendo café para el desayuno. ¿Quieres knäckebröd?
En Estocolmo aprendimos a bailar polska y dormimos en un barco en el río Mälaren. Aprendimos a bailar y a seguir conociéndonos en bares que huelen a canela y en concurridas calles de casco viejo de las que tratábamos de huir, porque aunque íbamos de turistas, tampoco queríamos irlo tanto. Y abrimos el Zubrowka en casa de Johan y nos arrancamos con la guitarra y un bajo y dos cucharas. Y por unos momentos te dices a ti misma: Yo me quedo.

Pero no, no me quedé.
Aunque volveré pronto. Que en Myrorna, Las Hormigas, una tienda de segunda mano de Karlstad encontré mi Lille Prinsen por 15 coronas. Pero me faltó encontrar otro.





Fotos:
- Atardecer en el lago Vänern.
- Una calle cualquiera de Stockholm.

martes, 20 de noviembre de 2007

MIDNIGHT SUN


Te espero es Finlandia.
Latitud 63º.
Bajo el sol de medianoche.





Los Amantes del Círculo Polar
Julio Medem. 1998.

martes, 13 de noviembre de 2007

DESCALZA EN SUECIA


Hace frío, pero no tanto como pensaba. Si te abrigas bien, no cala. Será porque a ratos nieva y hace sol. Pero no, con la nariz no hay manera. Por mucho que te la tapes con la bufanda verde de lana, siempre está helada y rojita. Pero en casa de Andreas se está muy bien. Voy descalza y con una camiseta finita y siempre andamos tomando algo que nos de calorcito. Café con leche o mate o vino tinto. Y así es como miro por la ventana y veo que el suelo se va poniendo blanco y que el termómetro baja y baja.

Abrimos la puerta del balcón para que una ráfaga de aire frío limpie la casa. Yo a veces me acerco a la puerta abierta para que el aire me limpie a mí también. Así, descalza y sin bufanda verde.




Foto: Ventana del apartamento de Andreas.
Kristinehamn, Sverige.